Introducción
Hemos informado la real procedencia de la raza judía, desde donde vino su patriarca Abraham y por qué el ser que los trajo al planeta le ofreció tierra y descendencia, a cambio de obedecer y ser adorado como su dios.
La razón principal fue que estos humanoides reptilianos, crearon la raza Adámica con las debilidades genéticas para ser fácilmente manipulada, a través de las mentiras. y necesitaban una raza similar a la nuestra para poder desarrollar nuestra civilización.
Los judíos, el pueblo elegido por dios
La primera pregunta que tenemos que hacernos es:
¿Por y para qué?
Enki, un alto genetista Anunnaki, creó nuestra raza limitando nuestro poder creativo mental individual, desde la perspectiva espiritual, para ser manipulado, utilizando su poder creativo mental colectivo, desde la perspectiva material, y así, sostener la civilización que le extrajera su oro anhelado, para rociarlo como oro monoatómico en la atmósfera de su planeta.

Dentro de las principales mentiras, para lograr sus objetivos de ser adorados como dioses, está la de hacernos creer que somos los únicos seres vivientes en todos los universos. Por lo tanto ellos, los Anunnakis, por su apariencia reptiliana, no podían tener un contacto directo con los humanos adámicos, porque se caería la farsa de que somos los únicos seres humanos en el multiverso.
Por eso, decidieron introducir una raza humana similar a la nuestra, para que se convirtiera en una especie de directora de la civilización. Así fue que trajeron a Abraham desde el planeta Marte, prometiéndole tierras y descendencia, para desarrollar a quienes serían los regidores de nuestra sociedad.
Ésta es la razón por la que se dice que los judíos son el pueblo elegido; pero, a cambio tuvieron que hacer un pacto que sirviese de contrato, para que los judíos obedecieran incondicionalmente y adoraran a estos seres humanoides reptilianos, los anunnakis, como sus dioses, especialmente Enlil, Jehová y Anu, Yahvé.
Para encarnar un alma en un planeta se necesita la autorización del Melquisedec; pero el incumbente del cargo del momento colaboró con los Anunnakis, por estar en contra del nuevo edicto emitido por el nuevo incumbente del cargo de Lucifer, para agilizar la evolución espiritual de billones de almas estancadas.
Razón por la cual Enlil, Jehová, jefe de los ejércitos y nuevo encargado del planeta al relevar a su hermano Enki, por disposición de su padre, el rey Anu, pide a Abraham que como una muestra de lealtad sacrifique a su hijo, lo que sucedió acorde al modus operandi de los regresivos.
Así Abraham rompió el pacto de pan y vino, que hizo con el Melkisedec al llegar al planeta, para sustituirlo por un pacto secreto de sangre con Jehová (Enlil), que se conoce como el pacto Brit Miláh. Brit Miláh es un ritual en el que se le corta el prepucio a todo hijo primogénito y, se derrama su sangre directamente a un piso de tierra, para enfermar a nuestra amada Gaia, debilitando los poderes de los humanos en el uso de sus cuatro fuerzas elementales, aire, agua, fuego y tierra.
Recuerden cómo posteriormente en Egipto vencieron los poderes de Jehová, a través de Moisés, a los poderes de los magos del faraón. Entre Abraham y Moisés, transcurrieron miles de años derramando la sangre por este pacto sobre el planeta Tierra, sin contar la sangre de animales y humanos asesinados.
Vamos a resaltar varios hechos que cita la Biblia que se suscitaron posteriormente entre Moisés y Jehová:
Éxodo 3: “Moisés cubrió su rostro porque tenía temor (miedo) de mirar a Dios. (Obviamente por su aspecto reptiliano).
Éxodo 4:24 “Rumbo a Egipto, en un lugar donde Moisés se detuvo con su familia para pasar la noche, el Señor enfrentó a Moisés y estuvo a punto de matarlo.” (Por no haber cumplido con el pacto Brit Miláh).
Éxodo 20:1-21: 4“No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.” 5 “No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen …” (un dios celoso y genocida).
Recordemos que implícitamente Moisés no entró a la tierra prometida, por lo que se deduce que Jehová lo asesinó.
Así los judíos se convirtieron en el pueblo elegido por Jehová (Enlil), para servir de intermediarios y administradores de nuestra raza. Por eso vemos que la mayoría de las grandes riquezas les pertenecen, porque los regresivos lo utilizaron como un gran filtro y elemento de control en la sociedad de castas de los regresivos.

No en vano fueron insertados después de la segunda guerra mundial en Oriente Medio, con la finalidad de controlar el petróleo de la zona que, junto al dinero, se convirtieron en la energía vital de la civilización.
Utilizaron la justificación del holocausto, que de hecho lo ocurrido fue que: los judíos en Alemania fueron utilizados forzadamente como obreros, para la producción de material bélico.
Por eso, ese gran apoyo de EE UU (la sede central de los regresivos desde el final de la Segunda Guerra Mundial) a los judíos, que bien se puede confirmar, hoy en día, con el apoyo financiero y militar tanto a Netanyahu, como a Volodímir Zelenski, ambos judíos sionistas.
La lista de judíos sionistas en la cima de la pirámide de castas es larga (se los dejo de tarea), de hecho estos judíos sionistas son genocidas por naturaleza, característica aprendida de su dios Jehová (Enlil). De hecho casi todos los sionistas de la élite regresiva son miembros de la misma familia. En la misma Biblia en Juan 8:44, Jesús les dice, cito:
44 Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.
Melkisedec es el cargo que aprueba las almas que encarnan en un planeta. Lucifer es el cargo que define la política evolutiva de las almas