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Sodoma y Gomorra

"La verdadera historia de su destrucción"Sodoma y Gomorra

Introducción
El planeta Tierra ha recibido, desde hace más de un millón de años, civilizaciones naturales de diferentes razas humanas que se desarrollaron en armonía, respetando el libre albedrío establecido en nuestra galaxia. A través de este orden, cada ser humano podía ascender espiritualmente hacia dimensiones superiores de manera individual.

Sin embargo, todo cambió cuando una raza de humanoides reptilianos conocida como los Anunnakis aprovechó condiciones únicas en la galaxia para satisfacer sus propios intereses. Entre dichas condiciones se destacan:

  1. El descontento político en varias federaciones galácticas por el edicto del nuevo incumbente en el cargo de Lucifer, que abolía las sociedades de castas para acelerar la evolución espiritual de miles de millones de almas estancadas.
  2. El hallazgo de enormes depósitos de oro en la Tierra por Enki, uno de los líderes Anunnakis, metal indispensable para preservar la vida en la superficie de su planeta Nibiru.
  3. La transición terrestre entre dos grandes civilizaciones, que dejó al planeta habitado por remanentes dispersos, sin un poder dominante que interfiriera.

Estas circunstancias resultaron perfectas para que los Anunnakis emprendieran un ambicioso proyecto: crear un nuevo ser humano sometido y manipulado, cuya civilización girara en torno a la extracción masiva del oro que ellos necesitaban.


Sodoma y Gomorra

Entre los remanentes humanos existían dos ciudades poderosas: Sodoma y Gomorra. Sus habitantes formaban sociedades altamente territoriales y contaban con tecnologías bélicas avanzadas, lo que representaba un serio obstáculo para los planes Anunnakis de dominar el planeta.

Enlil, comandante de los ejércitos Anunnakis en Nibiru —identificado en la Biblia como Jehová y hermano de Enki— ideó una estrategia: provocar un conflicto que justificara su destrucción ante la Federación Galáctica de la Luz. Para ello, establecieron un asentamiento militar cercano a las ciudades, asegurando así una excusa de "legítima defensa".

Tal como esperaban, los habitantes de Sodoma y Gomorra cayeron en la trampa: atacaron y destruyeron el campamento Anunnaki. La respuesta fue inmediata y devastadora: una guerra que culminó con el uso de armas termonucleares por parte de los Anunnakis, aniquilando ambas ciudades y sus habitantes.

Con esta acción, eliminaron a los principales focos de resistencia, consolidando el control de la superficie terrestre y evitando la intervención de otras sociedades que pudieran descubrir sus verdaderos propósitos.


La nueva humanidad

Tras la victoria, los Anunnakis obtuvieron el permiso de la Federación Galáctica de la Luz para desarrollar una nueva raza humana: la raza adámica. Diseñada genéticamente, esta humanidad fue concebida para ser altamente productiva y fácil de manipular, cumpliendo dos funciones esenciales:

  • Extraer el oro para los Anunnakis.
  • Utilizar su poder creativo mental, bajo control, para sostener una civilización basada en la esclavitud disfrazada de progreso.

Así comenzó la historia de nuestra especie: una humanidad atrapada en redes de engaño, trabajando durante milenios para un propósito que desconocía.


Notas:

Los Anunnakis necesitan rociar periódicamente la atmósfera de Nibiru con oro monoatómico (ORMUS) para bloquear los rayos cósmicos, condición vital para la supervivencia en la superficie de su planeta, que su atmósfera fue parcialmente devastada por armas termonucleares en guerras locales anteriores.

Lucifer no es un individuo, sino el título de un cargo que determina las políticas evolutivas de las almas en la galaxia.