EconomíaSociedad

Juego de Tronos

El rol del dinero dentro de una sociedad de castas

El poder de quien controla el dinero

La creación del dinero como medio de intercambio de bienes y servicios fue una idea ingeniosa, pero utilizada por la élite regresiva como instrumento de control. Su modelo, perfeccionado a lo largo de siglos, tomó impulso a partir del siglo XIX y se inspiró en ejemplos históricos como el sistema bancario implementado por los Caballeros Templarios.

Como en otras estrategias que hemos descrito —La Caperucita Roja, Caramelos Envenenados y El Sapo en Agua Tibia—, el objetivo fue introducir cambios de manera gradual, evitando que la sociedad detectara sus intenciones reales.

Del dinero tangible al simbólico

El proceso comenzó con un dinero real y tangible, diseñado para generar confianza: monedas con valor intrínseco basado en el metal que las componía. Este fue el “caramelo envenenado” inicial. Con el tiempo, sin que la población lo percibiera, el sistema se fue desplazando hacia un dinero simbólico controlado por completo por la élite.

Al inicio, las monedas metálicas ofrecían un sistema justo de intercambio: el valor estaba garantizado por su composición y peso, lo que evitaba riesgos y fraudes. Pero gradualmente se introdujo el papel moneda, que ya no tenía valor intrínseco, sino que dependía de la confianza en el Estado y en su banco central, el cual afirmaba respaldarlo con lingotes de oro.

El papel moneda y la corrupción

Este sistema requería una fe absoluta en que el banco central custodiaba el oro que respaldaba cada billete. Sin embargo, la corrupción gubernamental, lejos de ser un accidente, se convirtió en herramienta para debilitar ese respaldo y preparar el terreno para el control total.

Ejemplos sobran: en la República Dominicana, el actual gobernador del Banco Central lleva 31 años en el cargo, pese a escándalos públicos con presidentes y acusaciones mutuas de manipular estadísticas. Casos así sugieren que los bancos centrales responden a poderes que están por encima de los gobiernos, dictando agendas a cambio de tolerar la corrupción.

La cúpula del sistema financiero global

El control monetario global descansa en una estructura piramidal:

1. Banco de Pagos Internacionales (BPI): organismo que debería supervisar las emisiones monetarias de los bancos centrales y coordinar intercambios internacionales. En la práctica, ninguna entidad controla las emisiones de moneda local. La misma función la ejecutan los bancos centrales de cada nación sobre la banca privada, al punto tal, que en República Dominicana existe una Superintendencia de Bancos para realizar las funciones que corresponden al banco central.

2. SWIFT: red que gestiona las comunicaciones y transacciones bancarias internacionales. Está bajo la supervisión de bancos centrales claves, pero sus dueños son empresas de capital privado.

3. Banca privada: ocupa el nivel más bajo, pero los bancos de mayor tamaño poseen códigos SWIFT y actúan como intermediarios para los más pequeños en operaciones internacionales.

El patrón oro y su abandono

Originalmente, el papel moneda se emitía en proporción al oro guardado en las bóvedas. Pero en EE. UU., la privatización de su banco central permitió imprimir dinero sin control, sustituyendo el valor real por la fe en el emisor.

En los años 70, EE. UU. impuso al dólar como moneda de referencia internacional, acaparando el oro de sus gobiernos aliados y convirtiendo el sistema en dinero fiduciario. Este cambio fue el origen de la inflación moderna: el dinero dejó de ser real para convertirse en una promesa.

Del dinero electrónico a las criptomonedas

Con el dinero electrónico —y las tarjetas de crédito como punta de lanza— el control se volvió más eficiente. Luego, con las criptomonedas, el sistema dio otro giro: se creó un “dinero” sin respaldo alguno, cuyo valor se asigna arbitrariamente, pero aceptado como válido para adquirir bienes y servicios.

El FMI y la dominación por deuda

El Fondo Monetario Internacional actúa como un ente privado que somete a los países mediante préstamos condicionados a políticas alineadas con la agenda de las potencias. La corrupción interna de los gobiernos facilita este sometimiento.

Así, el dinero fiduciario y sus derivados se han convertido en herramientas de poder y represión, capaces de financiar desde sobornos hasta guerras.

Sociedades de castas y control económico

El problema de fondo tiene raíces antiguas: el edicto de Lucifer, que eliminó las sociedades de castas para “agilizar” el avance de las almas estancadas. Sin embargo, el linaje sanguíneo se mantuvo como método de control, restringiendo el acceso a la riqueza y utilizando el dinero para corromper o eliminar opositores.

El dinero y la casta son ilusiones mentales sostenidas por una narrativa dominante: el primero pierde su poder cuando se pierde la fe en él; la segunda, cuando deja de creerse que la sangre otorga superioridad.

GESARA: hacia un sistema por mérito

El Tratado GESARA busca desmantelar estas ilusiones, restaurar un sistema monetario con valor real y reemplazar la casta hereditaria por una sociedad basada en el mérito. Esto es un paso previo a la ascensión colectiva de la humanidad hacia mundos naturales.

Conclusión

La realidad que consideramos sólida es, en verdad, una construcción sostenida por la fe basada en mentiras cuidadosamente elaboradas. Ni el dinero ni el linaje traerán el cambio: ésto solo vendrá de una revolución de conciencia que cuestione las bases mismas del sistema.

Por eso hemos revelado LA VERDAD en cada uno de nuestros artículos: para que la humanidad recuerde que el verdadero poder no reside en el oro, ni en el papel, ni en la sangre… sino en la mente despierta. Una mente procesando pensamientos de calidad, o sea, en una frecuencia igual o superior a los 9 Hz en la resonancia Schumann